Nuestros orígenes

¡Sólo Dios! Testigos de amor

En el año 1916 nuestro país se encontraba en una inestabilidad económica, política, social y religiosa ya que se aproximaban tiempos difíciles: la revolución cristera en 1926.

Es en este momento en que Dios toca el corazón de dos grandes personas que dejándolo todo y atentos a la voz de Jesucristo que llama "Ven y sígueme", y decidieron seguirlo.

En Guadalajara, Jalisco, México. El Padre Manuel Escanes y la Rvda. M. Mercedes Jiménez Urzúa unen su ideal de ayudar principalmente a la niñez desvalida, pobre y desamparada brindándoles hogar y educación, y un 16 de diciembre de 1916 inician la obra de Dios con seis niñas huérfanas, es en este momento que surge en la Iglesia y para la Iglesia la congregación de Misioneras Guadalupanas.